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Descubre nuestra selección completa de aditivos para jabones pensada para
jaboneros artesanales, formuladores cosméticos y emprendedores que buscan
resultados profesionales.
Los aditivos para jabones son ingredientes que se incorporan a la base jabonosa
para mejorar o personalizar sus propiedades.
💡 Consejo de formulación: en jabón frío (CP), los colorantes deben
ser resistentes al pH alcalino.
No todos los aditivos son compatibles con todos los métodos.
| Método | Compatibilidad con colorantes | Fragrancias recomendadas |
|---|---|---|
| Jabón frío (CP) | Micas, óxidos, ultramarinos | Fragrancias estabilizadas |
| Jabón en caliente (HP) | Amplia compatibilidad | AE con bajo riesgo de volátiles |
Si tu público busca cosmética natural o ecológica, prioriza
ingredientes certificados y de origen natural.
En la Unión Europea, los jabones están regulados por el
Reglamento CE 1223/2009.
Empieza con colorantes resistentes al álcali y fragrancias testadas para CP.
Las bases MP permiten trabajar con colorantes líquidos y aditivos decorativos.
Aquí el aditivo estrella es el conservante cosmético.
¿Tienes dudas sobre qué aditivos necesitas para tu próxima formulación?
Consulta nuestras guías técnicas de jabonería o escríbenos.
La cantidad depende del tipo de colorante y del efecto deseado.
Como referencia general:
Micas y óxidos: entre el 0,5 % y el 2 % sobre el peso de los aceites.
Colorantes naturales en polvo (cúrcuma, arcilla): entre el 1 % y el 4 % según el tono buscado.
Colorantes en bloque para MP: sigue siempre las indicaciones del fabricante.
Empieza siempre con la dosis mínima y ajusta en lotes de prueba.
Son tres tipos de pigmentos minerales con características distintas:
Micas: minerales naturales (o sintéticos) recubiertos de dióxido de titanio u óxidos para aportar color y brillo perlado.
Óxidos de hierro: pigmentos inorgánicos de origen mineral con colores terrosos muy estables.
Ultramarinos: pigmentos inorgánicos sintéticos de gran intensidad y excelente resistencia en jabón frío.
Todos son seguros para uso cosmético dentro de los límites regulados.
Sí, pero con matices importantes. Los aceites esenciales (AE) son volátiles y pueden comportarse de forma impredecible durante el proceso de saponificación.
Algunos AE como la menta, el eucalipto o la lavanda son estables y muy utilizados en CP.
Otros como el limón o la naranja pierden aroma durante el curado.
Los AE ricos en eugenol (clavo, canela) pueden acelerar dramáticamente la traza.
Consulta siempre la ficha de comportamiento del AE en CP antes de usarlo en producción.
Depende del ingrediente en concreto.
Como pauta general:
Los colorantes minerales (óxidos, ultramarinos) suelen tolerarse bien.
Los aceites esenciales pueden ser irritantes a altas dosis o en pieles muy reactivas.
Los exfoliantes duros no son recomendables para pieles sensibles.
La avena coloidal y el aloe en polvo son especialmente suaves y adecuados para este perfil de piel.
Si formulas para pieles sensibles, realiza siempre una prueba de uso antes de lanzar el producto.
Sí. Todo ingrediente presente en el producto final debe figurar en la lista INCI del etiquetado, ordenado de mayor a menor concentración.
Esto incluye colorantes, fragrancias, conservantes y cualquier aditivo funcional o decorativo.
Si comercializas tus jabones en la UE, recuerda también que debes notificarlos en el portal CPNP y contar con una evaluación de seguridad (PIF) firmada por un evaluador cualificado.